Como consecuencia de los Acuerdos adoptados en las Rondas Multilaterales del Acuerdo General sobre Aranceles de Aduana y Comercio (GATT), desarrolladas en Tokio y Uruguay, en las que se reconoce a las Administraciones Aduaneras la función facilitadora del comercio exterior, se decidió la adopción del Acuerdo de Valor de la Organización Mundial de Comercio (OMC) con la finalidad de establecer una noción positiva de valoración uniforme, en concordancia con el proceso de globalización de las economías y crecimiento exponencial del comercio mundial.